Diseño, gastronomía y textil: las claves para crear experiencias que invitan a volver

Teresa Sapey, Begoña Rodrigo y Félix Martí reivindican la identidad, la coherencia y el factor humano como elementos diferenciales en hoteles y restaurantes

¿Qué hace que un huésped quiera volver a un hotel o que una comida permanezca en la memoria? La experiencia en hoteles y restaurantes se construye a partir de una suma de sensaciones en las que arquitectura, gastronomía, diseño y textiles crean una identidad propia.

Interioristas, arquitectos, chefs y hoteleros coinciden cada vez más en que la experiencia del cliente comienza mucho antes del descanso o del primer bocado. Cada decisión contribuye a construir un relato coherente donde materiales, iluminación, servicio y gastronomía hablan el mismo lenguaje. El textil forma parte de esa narrativa que el huésped percibe desde el primer instante.

Esta visión fue compartida recientemente por la arquitecta e interiorista Teresa Sapey y la chef Begoña Rodrigo, quienes reflexionaron en el 50 aniversario de Resuinsa sobre cómo los espacios, los materiales y el factor humano son capaces de transformar una estancia o una comida en un recuerdo duradero.

Lo local con mirada actual

«Un proyecto tiene que tener raíces, crecer desde la historia del lugar y hablar su mismo lenguaje», explicó Teresa Sapey. Para la arquitecta italiana, los espacios únicos nacen de interpretar la identidad local desde una mirada contemporánea, utilizando materiales y recursos que aporten coherencia a toda la experiencia. «Cuando alguien reconoce un proyecto como tuyo, significa que has conseguido transmitir un ADN propio«, afirmó.

Una idea que conecta con Begoña Rodrigo, para quien la experiencia va mucho más allá del plato: «Puedes comer muy bien, pero si el servicio falla probablemente no vuelvas. Lo más importante sigue siendo el factor humano«. La chef con estrella Michelin defendió que la experiencia se construye desde la capacidad de anticiparse al cliente, interpretar lo que necesita y sorprenderle con gestos que convierten una visita en un recuerdo.

Bajo esta idea, el textil desempeña un papel mucho más relevante de lo que habitualmente se percibe. Es el primer contacto físico con la habitación, acompaña el descanso, viste la mesa y transmite sensaciones incluso antes de que el cliente sea plenamente consciente de ello.

Así, Félix Martí recordó cómo esa búsqueda constante de la experiencia ha marcado la evolución de Resuinsa durante estas cinco décadas. «Siempre recuerdo la sensación de las sábanas secándose al aire cuando era pequeño. Esa frescura era una experiencia en sí misma. Durante años hemos trabajado para reproducir industrialmente esa sensación, porque al final innovar consiste en encontrar aquello que hace disfrutar al huésped».

El textil como estrategia de diferenciación

Esa búsqueda refleja también la transformación que ha experimentado el sector hotelero en las últimas décadas. Si hace 30 años muchos establecimientos ofrecían propuestas prácticamente idénticas, hoy el diseño personalizado se ha convertido en una pieza estratégica para diferenciarse. Hoteles y restaurantes buscan textiles que cuentan una historia propia, reforzando el posicionamiento de la marca.

Además, Sapey, Rodrigo y Martí coincidieron en que la innovación no consiste en cambiarlo todo. A menudo surge de pequeñas mejoras capaces de transformar la percepción del cliente. Puede ser un nuevo material, un acabado diferente, un proceso más eficiente o un detalle que pasa desapercibido a simple vista, pero que modifica la manera en que una persona vive una experiencia. Así, después de medio siglo acompañando al sector hostelero, Resuinsa mantiene esa filosofía de desarrollar soluciones textiles que respondan a las exigencias del sector hostelero pensando en una experiencia que deje una huella única en el huésped y el comensal.